Sommelier de café, una actividad floreciente

Sommelier de cafe
Sommelier de cafe

Como ha ocurrido en otras ramas de la gastronomía como el vino, los quesos y el té, al café le ha llegado la hora de ser valorado con conocimientos expertos, es por ello que ya existe la actividad de sommelier de café, que gana cada vez más adeptos.

En efecto, es sabido que el café no es uno solo, sino que existen variedades, texturas y gustos muy diversos en el café, de acuerdo además a diversos procesos como el tostado de los granos y el tipo de preparación.

Además de existir ya sommeliers de café que están ganando reconocimiento, es posible encontrar publicaciones como libros, y diversos blogs y sitios web con consejos, pero los amantes de la oscura infusión pueden además tomar cursos para aprender estas nociones de expertos que permitan disfrutar más – si cabe – de los cafés que tomen.

En estos cursos y mediante esta disciplina, es posible identificar las variedades de café de acuerdo a su procedencia. América latina, Africa/Medio Oriente y Asia/Pacífico. Además, se trabaja para identificar las principales sensaciones que definen a un café, y lo individualizan: aroma, acidez, cuerpo y sabor.

Un curso de sommelier de café abarca además el conocimiento de las distintas variedades, la historia del café y herramientas para aprender a apreciar esta bebida, y descubrir por uno mismo los diversos cafés que se pueden degustar.

No se deja de lado, además, el método para preparar un buen café:

  • 10 gramos por cada taza y una más para la cafetera
  • verter agua a 93 grados, dejar reposar cuatro minutos – lo que tarda el agua en extraer las propiedades del café –
  • luego bajar el émbolo y servir.

Es que para todos los días, los expertos recomiendan tener una buena cafetera de émbolo, llamada también francesa.

Permite preparar un buen café de forma artesanal y taza por taza, como debe ser un café digno.

Otros tips de expertos incluyen:

  • lavar la vajilla sólo con agua,
  • no agregar azúcar al café,
  • servirlo en pocillo de porcelana o cerámica,
  • sentir su aroma antes de consumirlo y sorberlo para no quemarse.

Claro está, se aprende la preparación de algunas de las variedades más tradicionales. Podemos mencionar el Espresso, Americano, Cortado, Capuccino, Mocha, Oriental, Irlandés, Vienés.

En cuanto a la actividad de sommelier de café en sí misma, es un fascinante universo. Permite descubrir una enorme variedad de sabores ocultos en cada taza.

En efecto, se calcula que el grano de café puede encerrar hasta 900 aromas dependiendo del grano. Los mismos se liberan en el momento del molido.

Estos sabores pueden ser cacao, almendra, nuez y tabaco hasta paja, caucho, madera, tierra, flores, y otros.

El café tiene un 98% de agua y sólo un 2% de café. Por eso es indispensable saber prepararlo bien, dado que una mala preparación arruina hasta al mejor café.

Se sugiere además, para desplegar las habilidades de sommelier de café, moler el grano en el momento de prepararlo. Para ello, se puede utilizar un molinillo manual o eléctrico. El característico aroma del café se libera de esa manera, permitiendo generar esta singular experiencia sensorial.

Por todo este encantador ritual que hace al mundo del café, es que cada vez más personas se convierten en expertos sommeliers de café, aficionados o profesionales.


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