Historia del Café (Parte 1): Etiopía y Península Arábiga

Hoy en día la “aldea global” es una realidad: todos y todo a un paso de alcance. Cómo dejar, en este contexto, de mirar a los orígenes, es especial de aquellas cosas que nos apasionan y son parte de nuestro día a día. Por ello, he aquí la historia del café: una historia llena de hechos fortuitos, curiosidades y tantas casualidades que hace pensar que el recorrido del café es obra del destino.

 

Etiopía: la leyenda de Kaldi

Fue en las tierras altas de Etiopía donde se originó la leyenda de Kaldi, el cabrero. En la zona los cafetos crecen hoy en día como lo han hecho durante siglos. Por ello, aunque nunca sabremos con certeza, probablemente hay algo de verdad en esta leyenda.

Se dice que él descubrió el café después de darse cuenta de que sus cabras, al comer bayas de cierto árbol, llegaron a quedar tan enérgicas que no querían dormir por la noche.

Kaldi informó cumplidamente sus conclusiones al abad del monasterio local, quién confeccinó una bebida con las bayas y descubrió que, al ingerirla, lo mantuvo alerta en las las largas horas de oración de la tarde. Pronto el abad había compartido su descubrimiento con los otros monjes en el monasterio, y muy lentamente el conocimiento de los efectos energizantes de las bayas comenzó a extenderse. Como la palabra se trasladó al este, el café llegó a la península arábiga, donde comenzó un viaje que extendería su reputación hacia todos los confines del mundo.

Hoy en día el café se cultiva en una multitud de países de todo el mundo. Tanto si se trata de Asia o África, América Central o América del Sur, las islas del Caribe o del Pacífico, todos pueden rastrear su patrimonio a los árboles en los antiguos bosques de café en la meseta etíope.

Fue en las tierras altas de Etiopía
Fue en las tierras altas de Etiopía

 

La Península Arábiga

Los árabes fueron los primeros, no sólo en cultivar café, pero también en lo que respecta al comienzo de su comercio. En el siglo XV, el café se cultivaba en el distrito yemení de Arabia y en el siglo XVI ya era conocido en Persia, Egipto, Siria y Turquía.

El café no sólo se bebía en los hogares, sino también en los muchos cafés público; que eran llamados qahveh khaneh. Tal es así que comenzó a aparecer en ciudades de todo el Cercano Oriente. La popularidad de las casas de café era sin igual, y la gente los frecuentaba en ocasión de todo tipo de actividades sociales.

 el “vino de Arabia”
el “vino de Arabia”

No sólo se tomaba café y se participaba en conversación, pero también se escuchaba música, se observababa a artistas, se jugaba al ajedrez y se mantenía tertulia sobre el día y las noticias de actualidad. De hecho, se convirtió rápidamente en un centro social tan importante para el intercambio de información que a menudo se referían a las casas de café como las “escuelas del sabio”.

Con miles de peregrinos que visiten la ciudad santa de La Meca cada año de todo el mundo, el “vino de Arabia” (como se solían referir a la bebida) estaba en boca de todos y la palabra se corría a otras partes del mundo, extendiéndose mucho más allá de Arabia. En un esfuerzo por mantener su monopolio total en el comercio de café de modo temprano, los árabes mantenían fueres guardias cerca de su producción de café.


Acerca de Natán Gasparotti 16 Articles
Ha estudiado Licenciado en Ciencias de la Comunicación en la UCSF. Fotógrafo, escritor y corrector; cuyos gustos diversos, curiosidad y sed de conocimiento lo han llevado a desempeñarse como escritor para redes de blog sobre temas de interés.

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